CIRUGÍA PRESBICIA

febrero 11, 2020

CIRUGÍA PRESBICIA

La presbicia consiste en la pérdida gradual de la capacidad de definir objetos cercanos, y forma parte del envejecimiento natural del ojo humano. Normalmente comienza a partir de los 40 años y va progresando paulatinamente hasta los 60 años aproximadamente. 

Hasta hace algunos años, el tratamiento de esta enfermedad consistía sólo en el uso de lentes ópticos de diferentes tipos. Sin embargo, se han desarrollado diferentes tipos de cirugía que permiten recuperar la independencia de lentes ópticos. 

De las técnicas utilizadas actualmente, la que consigue mejores resultados y mayor estabilidad en el tiempo, es la cirugía de facoemulsificación e implante de lente intraocular trifocal. Este tipo de cirugía permite mejorar tanto la visión lejana, intermedia y cercana. 

CIRUGÍA CATARATAS

Las cataratas consisten en la opacificación del cristalino. Esto no permite que la imagen llegue en óptimas condiciones a la retina. Los síntomas habituales son disminución de la agudeza visual y deslumbramiento. La causa más habitual es la edad, pero también pueden ser producidas por traumas, enfermedades metabólicas como como la diabetes u otras, el uso de fármacos como corticoides, entre las más habituales.

La cirugía en general está indicada cuando los síntomas son molestos, provocan una disminución en la calidad de vida, o raramente producen alguna complicación ocular. Antes de realizar la intervención es necesario hacer algunos exámenes previos (oftalmológicos y generales del estado de salud), tanto para la planificación quirúrgica como para descartar otras enfermedades del ojo.

Este procedimiento es ambulatorio, se realiza con anestesia local y sedación. En este se realiza la extracción de la catarata e implante de un lente intraocular. Muchas veces es posible también corregir en la misma cirugía defectos ópticos como miopía, hipermetropía, astigmatismo e incluso presbicia.

La recuperación es en general rápida, requiriendo reposo relativo por pocos días, el uso de colirios antibióticos y algunos controles periódicos. Esto permite recuperar una vida normal en el corto plazo.

Para poder saber si uno es candidato para este tipo de intervención, es necesario realizar una evaluación ocular completa y realizar algunos exámenes. El objetivo es descartar otras enfermedades que puedan producir disminución de la agudeza visual, o que existan algunas características del ojo que no permitan este procedimiento.


Escrito por Dr. Nicolás Molina

Médico Cirujano de la Pontificia Universidad Católica de Chile, graduado con distinción máxima. Su especialidad de oftalmología fue realizada en el Hospital Clinic de Barcelona, además de realizar una rotación externa con el Dr. Stephen Foster, MERSI (Massachusetts Eye Research and Surgery Institution), Boston, Estados Unidos.

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